Segunda parte del cortometraje "No al garrafón" publicado en Youtube. Violencia y alcohol suelen ir muy frecuentemente de la mano. Pese a todo lo que le pasa, el pobre chico sobrevive y vuelve a su casa en una III parte demasiado violenta a mi parecer. Creo que el mensaje ha quedado claro con lo ya visto, por lo que omitiré el final. Quien quiera verlo, ya sabe dónde buscarlo. En todo caso, doy mi enhorabuena a los autores de este trabajo.
martes, 13 de noviembre de 2007
lunes, 12 de noviembre de 2007
La película (I)
El abuso del alcohol es muy peligroso a cualquier edad, sea o no garrafón. Las consecuencias tanto a corto como a largo plazo pueden ser letales. Mejor aprender viendo que padeciendo. Ahorrémonos un mal trago.
viernes, 9 de noviembre de 2007
Dulce despertar
Éxito total. No puede haber conclusión más exacta tras el experimento de anoche. El plan se alargó sobre lo previsto y cayó alguna copa más de las anunciadas. Sin embargo, el despertar ha sido muy agradable, y llevo todo el día bastante animado, activo y sin ningún síntoma de resaca, salvo un leve zumbido en los oídos, fruto del elevado volumen de la música en los garitos (este tema lo abordaré en otro momento). Por lo demás, estoy prácticamente como una rosa, muchísismo mejor que en anteriores ocasiones. Se confirman, por tanto, todas las hipótesis: nos están envenando en los garitos. Comienza la batalla.
jueves, 8 de noviembre de 2007
Nace Propetaca
Sin rodeos: se acabó ya el beber veneno. Hace un par de horas he comprado una petaca para llevármela de bares esta noche. Supongo que la iniciativa no será del agrado de la mayoría de los empresarios del sector, pero mi cuerpo ha dicho "basta ya". O dejo de beber garrafón o dejo de salir. Y no quiero dejar de salir porque disfruto mucho de la noche madrileña. Sé que hay otras muchas posibilidades de divertirse, e intento probarlas todas, pero tarde o temprano me veo en la situación de pedir algo para beber en un bar, en un cumpleaños, en una despedida, o en cualquier fiesta. Así nos socializamos en estos tiempos y no va a ser mi labor cambiar las costumbres, ni mi propósito ahora profundizar en las raícies sociológicas del asunto. Quizá más adelante.Me gusta salir, a ser posible con mi novia o, en su defecto, con mis amigos; tomarme un par de copas bien puestas, pero bien puestas, y volver no muy tarde a casa. Hace unos años este plan era de lo más sano. Hoy es mortal. Y por cierto, existe también la cerveza de garrafón, por si alguien cree que ésta es una salida al problema.
Nunca he tenido resacas, a lo sumo algo revuelto el estómago. Jamás me duele la cabeza después de salir, ni padezco otros síntomas similares. También es cierto que nunca bebo más de la cuenta. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, con sólo una copa envenenada al día siguiente me levanto fatal. Curiosamente, cuando organizas una fiesta con unos amigos y compras la bebida, al día siguiente te levantas como si nada, a no ser que bebas demasiado, como es lógico. (Así que no me extraña que los chavales le peguen al botellón)
Este es, por tanto, mi punto final a probar cualquier brebaje del que no me den garantías. Hoy inauguro este blog con el propósito de luchar contra la bebida que ponen en la ya triste mayoría de los garitos de Madrid. Esta noche, mi nueva petaca será mi particular escudo de acero contra el terrorismo químico al que nos están sometiendo en los bares y, probalmente, desde más altas esferas. Prometo investigar a fondo qué está pasando y por qué nadie hace nada para frenar este asqueroso y desigual ataque a la salud de todos, y no sólo de los más jóvenes. Animo a aquellos a quienes guste beber unas copas a que apoyen mi iniciativa e, incluso, la pongan en práctica. No es ninguna guerra sucia. Todo lo contrario. Para guerra sucia la que hacen en los bares en los que sirven garrafón. No hay otra solución mejor a corto plazo. Se están riendo de nosotros y nos están matando. Es por nuestra salud y la de nuestros hijos. ¡¡¡¡No al garrafón!!!!
